El mundo será Tlön

Serafín Álvarez / Lúa Coderch / Ana Garcia-Pineda / Alicia Kopf / Rosell Meseguer / Claudia Pagès / Aleix Plademunt / Ricardo Trigo

Comisario: Jordi Antas

Inauguración, viernes 21 de febrero a las 19h

Del 21 de febrero al 26 de abril de 2020

Bòlit_PouRodó, Bòlit_StNicolau y Bòlit_LaRambla

 
 

Tlön, Uqbar, Orbis Tertius es un cuento de Jorge Luis Borges (1899-1986) que se incluye en el libro Antología de la literatura fantástica, publicado en 1940. Una historia ficticia basada en el descubrimiento singular de un país inexistente e inaccesible, para situarse en una dimensión paralela. Un lugar donde el carácter fantástico y su condición metafísica sugieren un ejercicio que especula sobre los límites del conocimiento, la comprensión y la creencia.

 

"El mundo será Tlön", como aforismo del cuento de Borges y como título de una exposición de arte contemporáneo, más allá de su trama argumental, tiene que ver con las relaciones emocionales que se establecen entre entidades humanas y no humanas y sus entornos, tratados desde ámbitos tan diversos como la alquimia, la psicología, la mística, la literatura, o las realidades paralelas. Conceptos que en cierta manera están presentes a la hora de abordar la naturaleza flexible de algunas prácticas artísticas mediante diferentes patrones culturales codificados en actos, lenguajes y procesos sociales narrativos.

 

El escritor argentino describe y especula sobre la historia de un planeta desconocido, con sus arquitecturas, el miedo de sus mitologías, el rumor de sus lenguas, de sus mares, pájaros y peces, su álgebra o su metafísica, haciendo énfasis en la idea de la ficción literaria, la fantasía literaria y la fantasía metaliteraria. Un tipo de ilusión cósmica que nos permite explorar la posibilidad de pensar y viajar de forma diferente hacia el poder afectivo de lo desconocido mediante dos posibles lecturas: de un lado, a través de la activación perfomática del lenguaje y la influencia que ejerce sobre los pensamientos, ya sean éstos posibles o no; de otro lado, un análisis sobre los límites de los mundos fantásticos liberados de la fiabilidad de lo que es seguro y verdadero, al margen de sus múltiples irregularidades e impedimentos lógicos. Una cosa que Borges en este objeto de universo ficticio trata de reemplazar y metamorfosear por completo en nuestro mundo.

 

"El mundo será Tlön" se activa a partir de una exposición colectiva centrada en la idea de orden cósmico, y en el análisis entre lo sagrado y lo profano, para incidir en las relaciones y analogías entre las ciencias, la magia y el poder. Se trata de un planteamiento cercano a situaciones y momentos a medio camino entre la experiencia física y el valor narrativo que, mediante un discurso flexible -con tintes paródicos, y no exentos de humor- destila una actitud de confianza máxima ante el esfuerzo para descifrar aspectos con la cualidad sobrenatural, la fantasía, la simbología, la ciencia ficción o el enigma.

 

De la misma forma que a menudo en los relatos Borges encontramos su obsesión por los espejos -no como reflejos de la realidad, sino como una multiplicación de la misma ad infinitum-, la exposición nos permite sumergirnos en realidades inexistentes, mundos ilusorios, regiones imaginarias o conquistas inútiles. Por ello, la exposición supone un diálogo cruzado entre ocho artistas de diversas generaciones y procedencias que, a pesar de trabajar en diferentes registros (dibujo, vídeo, instalación o fotografía, performance), comparten complicidades e intereses comunes: la mezcla de realidad y ficción, la construcción de mundos supremos y la especulación sobre la interpretación de nuestro entorno próximo. Una aproximación al gesto de la poética de la literatura y la prefiguración del relato próximo al de Borges, para explorar nuevas posibilidades de huida y de reinvención de lo normativo.

 
 
 

En este sentido, y a través de una óptica abierta y flexible, "El mundo será Tlön" reúne una serie de trabajos que, partiendo de una narrativa fragmentada, indagan y exploran en las posibilidades de resignificación de los mundos paralelos a través de diferentes prácticas artísticas y campos de interés: los paisajes incorporados a la tecnología de los videojuegos de Serafín Álvarez; la narrativa radical y las relaciones interpersonales a medio camino de los conjuros comunitarios de Claudia Pagès; las nuevas materialidades descontextualizadas desde el ámbito industrial, científico y técnico, de Ricardo Trigo; la flexibilidad narrativa a través de múltiples estructuras y perspectivas espacio-temporales, los límites de los mundos humanos y el poder de las realidades paralelas, de Ana García-Pineda; las reflexiones sobre aquello que entendemos como humano a través de la objetualidad que nos rodea y que afecta a la construcción de nuestra identidad, de Lúa Coderch; los relatos entre real y ficción de Alicia Kopf; el concepto de distancia, o el que Aleix Plademunt intenta definir midiendo ciertas distancias físicas, temporales y emocionales; finalmente, el trabajo errático sobre los límites de lo que es veraz, y la carga simbólica entre lo sensorial y mental que nos ofrece Rosell Meseguer.

 

En definitiva, "El mundo será Tlön" invita a una contradicción entre ingenuidad y perversión y construye una pequeña historia fantástica que sitúa, de manera crítica, aspectos incrédulos sobre la mística, el ritual, el anhelo, y el sentido de la vida desde una relación activa, performativa y narrativa entre lugar e individuo y las posibilidades significativas del propio lenguaje, desde un contexto capaz de crear lugares donde las cosas que hoy pueden parecer ficción, mañana pueden llegar a ser verdad.

 
 

Más información

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