"Fotolibros. Aquí y ahora"

Del 12 de febrero al 24 de abril de 2016

Bòlit_LaRambla, Sala Fidel Aguilar y Bòlit_StNicolau

Ricardo Cases, Cristina De Middel, Oscar Monzón, Aleix Plademunt, Simona Rota, Txema Salvans, Carlos Spottorno y Antonio M. Xoubanova. Fotollibres de: Laia Abril, Toni Amengual, Israel Ariño, Rafael Arocha, Nicolás Combarro, Salvi Danés, Alberto Feijóo, Paco Gómez, David Hornillos, David Jiménez, Alberto Lizaralde, Ignasi López, Miren Pastor, Maíra Soares, Juan Valbuena, Juan Diego Valera y Fosi Vegue

 
 

 La Fundació Foto Colectania y la Fundació Banc Sabadell presentan la exposición "Fotolibros. Aquí y ahora" con el objetivo de acercar al público el reciente fenómeno de los fotolibros y mostrar el cambio de paradigma que ha supuesto en la fotografía de autor en nuestro país. Actualmente, el fotolibro se ha convertido en la mejor herramienta de difusión para toda esta nueva generación de fotógrafos. Al mismo tiempo, ha abierto un nuevo campo donde experimentar nuevos lenguajes y procesos de trabajo que han recibido los más importantes reconocimientos internacionales. La exposición consta de una selección de ocho trabajos presentados en pared junto a sus libros y una veintena de fotolibros más, que pretenden ser un reflejo de la variedad tanto de géneros fotográficos como de colectivos, diseñadores, editoriales y autores que protagonizan este auge.

 

"Fotolibros. Aquí y ahora" reúne trabajos fotográficos recientes de Ricardo Cases, Cristina De Middel, Óscar Monzón, Aleix Plademunt, Simona Rota, Txema Salvans, Carlos Spottorno y Antonio M. Xoubanova.

 

La inmejorable salud de la que goza el fotolibro se nutre de la excitación contagiosa que existe actualmente en el escenario de la fotografía contemporánea y que se certifica con la creciente aparición de festivales, publicaciones, exposiciones, coleccionistas, premios, ferias y Photobook Clubs especializados. Además, en años recientes han aparecido minuciosas revisiones de la historia de la fotografía desde el prisma del fotolibro, que además de revalorizarlo, han contribuido a ofrecer un nuevo relato historiográfico del medio. Finalmente, el hecho de que los diferentes procesos de edición se hayan simplificado y abaratado, sumado a las mejoras en los acabados de la impresión digital y la aparición de la venta bajo demanda y online, han disparado el número de publicaciones autoeditadas.

 

En el caso de nuestro país,  nos encontramos con toda una serie de fotógrafos que ha sabido aprovechar estos factores para dar un gran paso adelante, alcanzando con sus fotolibros importantes reconocimientos, múltiples premios y apariciones en publicaciones internacionales de referencia. Quizás, el caso más conocido es el de Cristina De Middel, al que el propio Martin Parr destaca en el texto introductorio de su recién aparecido volumen 3 de The Photobook: A History. Allí explica que The Afronauts, libro aparecido a principios de 2012, se convirtió a finales de ese mismo año en un objeto de coleccionismo: "un solo libro para lanzar toda una carrera", indica, ya que la autora se ha convertido rápidamente en un referente de la fotografía contemporánea internacional. 

 

A este caso le han seguido otros fotolibros españoles que han recibido los premios internacionales más prestigiosos del sector: Karma de Óscar Monzón recibió el premio Paris Photo-Aperture Foundation First Photobook Award 2013 en su primera convocatoria y The Pigs de Carlos Spottorno fue el fotolibro ganador del Kassel Photobook Festival de 2013. Paralelamente, cabe constatar también la apuesta de los editores internacionales por la nueva generación de autores españoles. En la exposición de Foto Colectania se presentan los libros Casa de Campo de Antonio M. Xoubanova y Almost There de Aleix Plademunt que han sido editados por MACK, y que está considerada una de las editoriales más prestigiosas del momento.

 

Jon Uriarte, experto en la materia del fotolibro, que ha participado estrechamente en el proyecto expositivo presentado en Foto Colectania, señala que en el caso de nuestro país, "esta nueva generación de autores han encontrado en el fotolibro un nuevo espacio en el que experimentar con libertad absoluta y la oportunidad de crear una nueva identidad en total consonancia con otros movimientos de la fotografía global. Para estos fotógrafos, el fotolibro se muestra como una necesidad vital, no solamente para asentar una posible industria fotográfica de calidad en nuestro país sino como una forma de incentivar y reivindicar el interés y el conocimiento sobre la fotografía en toda la sociedad".

 

La exposición complementa los ocho trabajos seleccionados con obra expuesta en pared con 17 fotolibros más que viene a mostrar la riqueza de propuestas y lenguajes que conviven actualmente en nuestro país. De alguna manera todos ellos contienen lo que el fotógrafo John Gossage ha venido a definir como un buen fotolibro: "Primero, ha de contener un buen trabajo; segundo, ha de conseguir que este trabajo funcione como un mundo en sí mismo; tercero, debe tener un diseño que complemente el tema tratado; y, finalmente, el contenido ha de potenciar el interés continuo en el que lo mira".