"Filtres APPart" 

Artistas:  Manel Bayo, Bussoga (Irina Grosu i Josep Motas), Mar Serinyà y David Ymbernon

Comisaria: Sol Riera

Del 9 de mayo al 31 de agosto

Bòlit_LaRambla, Sala Fidel Aguilar y Hoteles de Girona

 
 

Los cuatro artistas que forman parte de la exposición aportan puntos de vista, temáticas, obras y personalidades muy heterogéneas. Cada uno, respetando su propia personalidad, no solo ha puesto atención en varios espacios de la ciudad, sino que ha imprimido su carácter en los itinerarios.

 

Manel Bayo ha reflexionado de forma muy sutil sobre la apariencia de la ciudad, sobre el embellecimiento de lo decadente y sobre los espacios que consideramos propios y ajenos. Los Bussoga han mapeado de forma irónica y juguetona Girona para identificar aquellos puntos clave que uno espera encontrar en Girona. Mar Serinyà, con enfoque cercano al misticismo, repiensa la belleza y la mirada hacia los ríos, que son elementos muy propios de la ciudad de Girona. Y, finalmente, David Ymbernon, desde su particular universo, juega con su pasado gerundense, que ignorábamos.

 

Diversidad de estilos, materiales e intenciones, variedad de miradas, de filtros para enseñar unos lugares que cambian radicalmente dependiendo de quién mira y cómo lo hace. El entorno urbano, el que utilizamos y pisamos, es susceptible de pasar inadvertido para los ciudadanos. Descubrir aspectos diferenciales y captar los detalles que a primera vista nos resultan ajenos, nos ampliará el campo de visión para mostrarnos lo que nosotros, siguiendo la inercia del día a día, nos perdemos. Y hacerlo con la actitud que proclama Jean-Christophe Bailly: "Testigos, cada uno como si estuviese a punto de decir el secreto que, entonces, aún no conoce." Todos sabemos cómo es nuestra ciudad y cómo es el espacio que transitamos, pero no acabamos de querer ver lo que se esconde en él; lo bueno y lo malo -quizás por cotidiano- se guarda como un secreto que no puede contarse, escondido en el inconsciente a la espera de ser desvelado. Lo tenemos delante, en este caso ampliado y exagerado por los cuatro artistas; tan solo hay que mirar en el sentido más amplio de la palabra, mirar con voluntad y de forma intencionada, para sacar todo el jugo del mensaje que lleva oculto.

 

Interpelando directamente al espacio urbano y a sus habitantes, se establece un diálogo de ida y vuelta, en el que las normas se van trazando según avanza la conversación. Como dice Lyotard, "el artista y el escritor trabajan sin reglas y para establecer las reglas de lo que habrá sido hecho". Los artistas proponen esperando una reacción del público, lo provocan mostrando lo que no ve, lo que no conoce y que se escapa de las normas establecidas para crear otras reglas nuevas. Activar las miradas del espectador para convertirle en un elemento imprescindible, en un segundo jugador. El espectador, en tanto que participa del juego, es parte del juego, tal como dice Gadamer en La actualidad de lo bello; por lo tanto, es necesaria su participación activa para dar sentido al conjunto de las piezas y más concretamente para esta exposición y estas obras, ya que los itinerarios y la mirada hacia la ciudad han sido pensados para ser ejecutados, utilizados y cuestionados.

 

Sol Riera, comisaria