Ascensión

Bill Viola

Del 4 de octubre de 2019 al 5 de enero de 2020

Inauguración: 4 de octubre a las 12 del mediodía

Bòlit_LaRambla, Sala Fidel Aguilar

Comisariada por Víctor García de Gomar y Carme Sais

En colaboración con Fundació Catalunya La Pedrera

 
 

Bill Viola, la espiritualidad del agua

 

La representación de la ascensión y de la crucifixión son dos de los temas característicos del arte cristiano desde la Edad Media. A lo largo de su trayectoria, Bill Viola utiliza estos motivos iconográficos inspirándose en los maestros de la pintura medieval y renacentista desde una puesta en escena sutil y contemporánea, tal y como sucede en la obra que presentamos.

 

La instalación visual y sonora Ascensión fue creada en el año 2000, el mismo año en que Bill Viola comenzó a plantear obras para pantallas digitales planas y de plasma. Se trata de una videoinstalación en la cual la oscuridad total, la calidad y la lentitud de la imagen y del sonido son fundamentales. Hablamos de un formato de videoinstalación para «habitación» en el que el espacio receptor forma parte de la configuración de un tipo de obra que desarrolló a partir de 1985 y con el cual comenzó a participar en eventos y exposiciones en museos de arte contemporáneo y logró una gran reputación internacional.

 

En esta obra holística que es Ascensión, la inmersión en la oscuridad de la sala de exposiciones y la ralentización de la imagen y el sonido nos preparan para captar la transcendencia de la obra que contemplaremos. Integrándonos en el espacio y deteniéndonos, sincronizamos nuestro ritmo vital con el de una obra que cautiva nuestra atención y nos hace esperar la revelación de un significado que intuimos que nos atañe. Una dimensión espiritual resurge inesperadamente y nos embarga en la oscuridad, mientras que el tiempo ampliado nos pone en situación de contemplación-meditación, para sentir algo eterno o, simplemente, una emoción humana.

 

Bill Viola tenía seis años cuando estuvo a punto de morir ahogado en un lago. El artista dice que desde entonces tiene la sensación de que hay algo más profundo que la comprensión humana. Por ello ha dedicado su vida a transmitir las cosas más abismales e invisibles a través del videoarte, un medio que le permite ofrecer al mundo experiencias espirituales.

 

Al igual que en Ascensión, en su obra el agua tiene un protagonismo fundamental. Como elemento simbólico y ritual, el agua es el marco a través del cual explora y proyecta lo que es inmenso, desconocido, limpio e inmaterial. Es un elemento de mediación entre el cuerpo y el cosmos. En el vídeo el cuerpo humano en forma de cruz transita la inmensidad del medio acuático, al ascender hacia la luz y al aire exterior, y al descender hacia la oscuridad y el silencio interior. Percibiremos que no hay desazón, sino calma.

 

Carme Sais Gruart

Directora. Bòlit, Centre d'Art Contemporani. Girona

 
 

Sutiles (re)visiones

 

Reconocido como un gran maestro, Bill Viola emplea la mística como material artístico y utiliza la tecnología más avanzada para levantar el velo que hay entre la naturaleza y el hombre. Crea un arte que vibra y se hace eco del conocimiento de los primeros artistas y chamanes.

 

El sonido de las obras de Bill Viola responde a un estudio de las resonancias en el espacio, pero también contiene reminiscencias de un mundo acuático (con sonidos grabados con micrófonos submarinos). El agua es una imagen primaria y una constante que cubre toda su obra. Aparece como un río, arroyo, cascada, lago, estanque, cuenca, jarra y vidrio, y habla con muchas voces diferentes: puede susurrar y cantar con calma, pero también puede amenazarnos con cascadas explosivas de sonido. El efecto es dramático y poético al mismo tiempo. El agua es un espejo de la realidad y la ilusión, pero también una metáfora del líquido amniótico o de la muerte: el paso de la Laguna de Estiria. Así que, cuando entramos en una exposición de Bill Viola, encontramos una invitación a sumergirnos en este sonido intrauterino; un sonido electrónico, pero se refiere a un sonido natural: lo que sentimos cuando ponemos una caracola en el oído.

 

La repetición de símbolos, actos, imágenes y sonidos en la totalidad de la obra de Viola constituye una metareverberación que crea ecos profundos y ricos en el espectador. En esto consiste su arte: un arte del más alto nivel que restaura el equilibrio psíquico y el espiritual perdido, que nos devuelve nuestras vidas, ahora aún más profundas y plenamente nuestras.

 

Exploraciones a lo más íntimo de nosotros mismos, una investigación sobre la trascendencia, un viaje a través de obras que tienen correspondencias formales y un espíritu común: la creación de una atmósfera a medio camino entre el gabinete de maravillas y un lugar lleno de descubrimientos Estéticamente inesperado. Un tiempo que se suspende entre la luz y la oscuridad, una conexión con lo invisible, con lo inexplicable, con lo desconocido. Una iluminación espiritual a través de un arte que aborda los grandes temas: la vida, la muerte, por qué estamos aquí.

 

Víctor García de Gomar

Director artístico del Gran Teatre del Liceu y asesor de la exposición «Bill Viola. Espejos de lo invisible»

 

(Fragmentos del texto «Sutiles (re)visiones» creados a partir de múltiples conversaciones del autor con Bill Viola y Kira Perov desde el año 2009 hasta la actualidad. Publicado en las páginas 167-175 del catálogo Espejos de lo invisible, Fundació Catalunya La Pedrera, 2019)

 
 

Biografía

 

Bill Viola (Nueva York, 1951) es uno de los artistas contemporáneos más importantes del mundo y un pionero del videoarte. A lo largo de su dilatada carrera ha creado instalaciones, vídeos, entornos sonoros, obras para conciertos, óperas y espacios sagrados en todo el mundo. Desde el año 1978 cuenta con la colaboración de su pareja, Kira Perov, en el proceso creativo y de producción de sus obras.


En sus obras, Viola utiliza las tecnologías audiovisuales más avanzadas para adentrarse en la espiritualidad humana. Su obra busca hacer llegar una experiencia visual y sonora que transmita una reflexión trascendental sobre temas universales y atemporales, como el ciclo de la vida y la muerte, el despertar de la conciencia y la espiritualidad.


Las fuentes del artista son de todo el mundo y de diferentes culturas, pero, sobre todo, las tradiciones espirituales del budismo zen, el sufismo islámico y el misticismo cristiano.


En los vídeos de Bill Viola el tiempo se suspende en secuencias de luz y oscuridad, de cuerpos y agua que interactúan en un movimiento lento, lo que nos permite observar y capturar el profundo significado de la transfiguración.